Como prólogo a La gaya ciencia, figura una serie de poemas de Nietzsche, entre los que está éste que me ha acompañado desde hace años, y que copio en la traducción francesa de Klossowski:
Déjà ma peau se corne, se brise,
Déjà en moi le serpent aspire
Avec ardeur à plus de terre,
Pour tant de terre qu’il digéra.
Glissant parmi l’herbe et la pierre
Avide sur mon chemin tortu,
De l’éternelle nourriture, terre!
Toi, la pâture des serpents!
Hoy cumplo 63, y el desierto se mueve, horadado por la mutación del viejo topo. ¡Bienvenida la nueva piel!
Me traje de Segovia II
Hace 2 días

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