domingo, 30 de septiembre de 2007

el taxista que lee a Céline

Ayer, sexto día de sabático, salía de comprar destornilladores y tornillos, con prisa, porque se me había hecho tarde para llegar a tiempo andando a la asamblea de la Sociedad que presidí hasta hace un año. En la parada de taxis, el conductor del primero estaba fuera, apoyado en la puerta, leyendo un libro.
–Lamento interrumpirle –le digo, no sin cierta sorpresa–, ¿nos vamos?
Asiente con un gesto y, cuando cierra el libro, veo en la portada escrito: Céline. Totalmente sorprendido, estuve a punto de pedirle, como cantaba Pau Riba en Dioptría: “Taxista, porta’m al cel / és que busco feina...”, por si acaso.

2 comentarios:

EADE dijo...

Este año promete... ya aparece lo extraordinario a cuatro días de empezar. ¿Que te deparará? Estaremos atentos

Gustavo dijo...

El taxista, el madrileño sobre todo, pertenece a esa fauna fascista del "esto lo arreglaría yo...". Celine, por desgracia, pertenecía también a ella, aun siendo como era tan notable escritor. Por lo menos el taxista ilustrado que te encontraste era coherente. Elepe, larga vida a ti blog.