sábado, 3 de octubre de 2009

dry martini

“La mejor manera de preparar un Dry Martini es mirar fijamente la botella de Martini, mientras sirves la ginebra” –digo, en estilo novela negra.
“No. Buñuel decía que se prepara sirviendo la ginebra y dejando que sobre la copa dé un rayo de luz que pase a través de la botella de Martini” –me replica mi compadre.
“Ese sutil procedimiento no es de Buñuel –apunto erudito–. En el Lazarillo de Tormes, cuenta Lázaro que en una de las fondas en que recaló preparaban el caldo haciendo que un rayo de luz pasara a través de un trozo de tocino hasta proyectarse sobre el agua del puchero. Buñuel era un copión.”
(Y ahora que escribo esto no sé si era en el Lazarillo o en el Buscón donde leí ingenio tal. También pienso que no hay que confundir el martini con el tocino, ni la ginebra con el agua.)