sábado, 18 de octubre de 2008

donceles, méxico, d. f.

En Historias falsas, de Gonçalo M. Tavares, que leo en otro de los preciosos libros con cubierta troquelada de la editorial Almadía de Oaxaca, Arquitas es el guardián del libro Margites, la comedia de Homero, que le ha entregado Platón con el encargo de guardarlo con su vida. El rastro de esa tercera obra maestra de Homero se ha perdido, nos dice Tavares, “porque quien busca investiga en bibliotecas, en sitios nobles y cultos”. Arquitas le dio el libro para que lo guardara a un hijo de barquero, y Tavares tiene la certeza de que “entre los descendientes y amigos del barquero ni uno sólo aprendió a leer”. “Es, pues,” –añade Tavares– “probablemente, en medio de una familia de campesinos, personas sencillas y analfabetas, que se podrá encontrar el libro más buscado de la historia”.

Podría decir la banalidad de que también cabe entrar en su busca en la borgiana Biblioteca de Babel, que acabo de leer, esta vez en inglés, The Library of Babel, en una traducción incluida al comienzo del libro de William Goldbloom Bloch The Unimaginable Mathematics of Borges’ Library of Babel.

Borges, nos recuerda Alberto Manguel en una reseña benévola de este libro aparecida en The New York Sun, consideraba las matemáticas como una rama de la literatura fantástica. Y Bloch resulta poco borgiano queriendo explicar la biblioteca de Borges con matemáticas que él llama “inimaginables”, cuando las matemáticas, con su poder de creación de mundos, son psicodélicas.

Prefiero ir a buscar el Margites a ese laberinto de libros que son las librerías de viejo de la calle Donceles. Entraré al Inframundo en su busca, ahora que se acerca el día de los muertos.