jueves, 10 de febrero de 2011

mutaciones (de nuevo)

Hacía tiempo que no releía Me-Ti, el libro de las mutaciones, ese libro, publicado póstumamente, en que Bertold Brecht reinventó al filósofo chino del siglo V antes de nuestra era Mo Ti y le hizo mezclarse en la revolución soviética.

Lo he hecho ahora, empujado por el viento que viene del desierto, y leo que “Mi-en-leh enumeraba muchas condiciones necesarias para la revolución, pero no conocía ningún momento que no se prestara para trabajar en ella”.

Y también: “El Gran Método es una doctrina práctica sobre los pactos y la disolución de los pactos, sobre el arte de explotar las transformaciones y la dependencia con respecto a las transformaciones, sobre la realización de las transformaciones y la transformación de los realizadores, sobre la formación y separación de grupos, la dependencia de los contrarios entre sí, la compatibilidad de contrarios que se excluyen. El Gran Método permite reconocer procesos en las cosas y aprovecharlos. Enseña a formular preguntas que posibiliten la acción.”

Quizá la única condición que verdaderamene está faltando es una teoría de la práctica como el Gran Método.